Alojamiento, Lugares Imperdibles

Hostales en latinoamérica

Soy muy fan de los hostales/hostels.

Por lo general tengo viajes de muy poco presupuesto, por lo que en la medida de lo posible, trato de quedarme en casas de gente conocida o acceder al sistema de hostales, aunque generalmente como voy trabajando on line y/o me gusta manejar mis tiempos y seguridad, me sale más práctico quedarme en esta última opción.

Los hostales o hostels, son estos sistemas de alojamiento bueno, bonito y barato, donde por lo general viajeros pagan por una cama, en habitaciones donde hay varias personas, de ambos sexos (hay algunos que tienen habitaciones “sólo de mujeres” también). Tu estancia por lo general incluye ( o por un pequeño precio) desayuno, acceso a internet, toalla, ducha, cocina, lockers para guardar tus cosas. Todo eso hace que viajar pueda salir infinitamente más barato que pensar en una habitación de un hotel, una habitación privada o en otros sistemas de alojamiento pagado. Algunas veces tienen sistemas de voluntariado, en el cual cambias trabajo por alojamiento. Esto también te puede sonar raro, pero cuando andas viajando lento, por semanas o meses, te puede resultar súper conveniente ahorrarte este item, a cambio de algunas horas semanales de hacer labores como recepción, aseo, preparar desayunos, hacer murales, clases, bar, redes sociales, fotografías, etc.

Sé que de una suena a veces medio jipi “¿Cómo voy a dormir en la misma pieza con un montón de desconocidos medio en pelotas?” También me pasó al principio, pero con el tiempo y sobre todo con el presupuesto, uno tiende a acostumbrarse e incluso, a encontrarles la gracia. Hoy por hoy, varios de mis mejores amigos, los conocí así.

Otros Beneficios

Además de la economía y de la comodidad para trabajar, creo que hay un montón de factores más que hacen que el hostal (casi) siempre sea una buena opción para mí.

He tenido obviamente distintas experiencias. Me he enamorado y he desenamorado, tal vez todas las veces. He cocinado, he carreteado, me ha tocado que gente esté tirando cerca (?) mío, he comido durante días gracias a que otros cocinaron demás, he cocinado para otros encantada. Me ha ayudado mucho a sanar el corazón la quietud y la buena onda de esos lugares. Me he pegado hongos (importante nunca olvidar las hawaianas), me he bañado con agua de todas las temperaturas. Me he hecho amigos para toda la vida, me he sentido tremendamente feliz.

Para viajar sola además, para mí es vital tener lugares cómodos para ir compartiendo con otras personas sobre todo cuando trabajar on line puede significarte un encierro importante (no todo es soledad, ¿eh?), sentirme segura, volver después de distintos trayectos. Tener lugares que ya sé que lo pasé bien y he vuelto más de una vez y me han servido para quitar presión al estrés propio de cualquier viaje y claramente ha servido para recomendárselo a amigos y amigas, donde también han tenido impresiones similares.

Acá dejo mis recomendaciones de distintos lugares que ojalá te puedan servir. Todos buenos, bonitos y baratos (ninguno supera los 15 dólares), en México, Colombia, Perú, Brasil y Chile.

Ciudad de México: Regina

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He contado muchas veces que me iba a juntar con un amigo de un ex ( error, siempre error) que me dejó plantada. Me vi de noche en plena Ciudad de México, sola, ninguno de los hostales en los que me había quedado tenían cupo. Menos mal que recordé que había otro más alejado y así llegué a Hostal Regina. Cerca del Zócalo, de varios estaciones de metro, caminando a museos, Bellas Artes, etc.

Varios pisos, una terraza que es un bar. Una cocina que no era tan cómoda, pero hacía que la convivencia se desarrollara entre los visitantes. Después que nos fuimos, se transformó en un teatro y ahora volvió a ser un hostal. Por lejos, uno de los lugares donde fui más feliz en Ciudad de México, volví al menos unas 4 veces.

Dirección: 5 de Febrero 53 Ciudad de México
Cerca del Metro Zócalo, Pino Suarez.

Bogotá, Colombia: Candelos

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Llegué por casualidad porque no encontraba el hostal en el que había reservado. Un hostal pequeño ubicado en el céntrico barrio de La Candaria, con pocas camas, habitaciones compartidas de no más de 4 personas, con colchones y almohadas muy confortables. La ducha de la izquierda del segundo piso es la mejor jijiji. Tiene una terraza que es el bar del hostal, donde a veces se realizan actividades.

Tanja, la dueña es un amor y al ser mujer tiene un ojo puesto en detalles. Fui voluntaria del Hostal Candelos un mes viendo las redes sociales y celebré ahí mi cumpleaños. Vale la pena probar los canelazos, la tranquilidad del comedor y la vista maravillosa que tiene la terraza a una de las vistas más impactantes de Bogotá: hacia los cerros Monserrate y Guadalupe.

Dirección: Cr 3 12c- 94 – Bogotá

Cerca del Metrobus Aguas, del Chorro de Quevedo y de la Plaza Bolívar.

Lima, Perú: Che Lagarto.

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Parte de la cadena más grande de hostales de latinoamérica, Che Lagarto Lima es uno de estos lugares donde a pesar de ser bastante normal y muy la media de los hostales, tiene 2 caracteristicas: Muchos latinoamericanos, buenos espacios para poder trabajar y lo mejor de todo ¡Desayuno con tostadas ilimitadas! Yo que soy un saquito roto eso fue muy importante ahahah.

La gente que trabaja en el lugar es muy buena onda y eso hace que estar ahí sea un placer. Me enseñaron a hacer ceviche, me consolaron cuando lloraba porque no me pagaban de Chile y supieron ser pacientes con nosotros, nuestras bicicletas y cambios. Totalmente recomendado.

Dirección: Pasaje Shell 121 Barrio Miraflores, Lima

Cerca de Shell, Larco, Arequipa, Parque Keneddy (Pleno Miraflores)

Medellín, Colombia: Wandering Paisa

Debe ser por lejos en el mejor hostal en el que he estado y buena relación precio/calidad.

Amplio, terraza, una exquisita cocina, bar. El ambiente es como medio, como que puedes pasarlo bien tipo party hostel, pero tampoco destrucción, pues a cierta hora, todo vuelve a la calma y no permiten que haya bulla en los dormitorios. La gente que administra el mismo es muy buena onda y hemos seguido en contacto en el tiempo. Para la primera vez que fui me habían ofrecido ser voluntaria y quedarme, pero me dió sustito. La segunda vez me habría quedado la vida, pero habían unos festivales que me atraparon.

Ambas veces, encontré gente increíble con la que me encontré creo que mucho, porque el lugar da para compartir con la gente.

Wandering Paisa ha sido y seguirá siendo mi opción si vuelvo a Medellín

El café, muy colombianamente, es ilimitado.

Dirección: Calle 44a No 68A 76 -Medellín

Cerca del metro Estadio y de una de las zonas de carrete, cercano a supermercados y buena conexión con transporte. Lejos del centro.

Rincón del Mar, Colombia: El rincón del Francés

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Cuando andaba buscando una playa cerca de los Montes de María, por ahí me soplaron que Rincón del Mar era una muy buena opción. En la zona de San Onofre, esta playa paradisíaca, es como la solución a todos los problemas que uno podría tener en la vida y si alguna vez he llorado admirando un paisaje, este es el lugar. Entre amigos y conocidos, es conocida una transmisión que hice desde ahí: realmente muy hermoso todo.

Uno de los lugares más baratos para veranear, tiene una terraza a unos pocos pasos del mar, unas hamacas y unas reposeras, casi metidas en el mar transparente. Tan pero tan tranquilo, que a diferencia de otras ciudades cercanas, puedes dejar tus dispositivos móviles, sin temor a que algo les pase. Una playa semi virgen, donde lo principal es el sonido de los lugareños antes y después de pescar.

El Francés y el lugar, “El Rincón del Francés“, hace que uno se sienta en casa, queriendo quedarse ahí. Quiero volver, pero para vivir una temporada y trabajar mirando el mar. Vale la pena comer pescados, conversar con el francés. Sólo se reserva a través de su sitio web o su mail, también está la opción de acceder a otras islas del golfo de Morrosquillo o hacer buceo.

Dirección: Rincon del Mar, San Onofre (Sucre)-Colombia. (Preguntar directamente)

Cómo llegar: Desde Cartagena en van, desde San Onofre en moto, desde Tolú/Coveñas, en moto.

Playa del Carmen, México: Enjoy Playa

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Llegué por casualidad a Cancún, por lo que no tenía nada muy preparado, además de carísimo y de otro perfil que no es el que quería ni podía vivir. Por ahí me dijeron que lo mejor era buscar alojamiento en Playa del Carmen, a unos 40 minutos de ahí.

Desde la misma van que me llevaba, vi un hostal. Me pareció bonito, la tipa de la recepción simpática y no me equivoqué, así que pagué inmediatamente 2 noches y me quedé otra más.

La terraza del Enjoy Playa es genial , porque ahí mismo tomas desayuno y la luz que da es genial. Los voluntarios con los que me tocó compartir, también geniales. El bar tranquilo, a sólo un par de cuadras de la playa y a la vuelta de donde tomas movilización para Cancún o Tulum.

Cartagena de Indias, Colombia : La Española

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Cuando fui, fue porque una chica con la que iba, se había quedado antes ahí. Nos acomodamos y luego me quedé varios días ahí mismo en la habitación porque tenía que terminar unos textos.

Al llegar la encargada me dijo que si llegaba con alguien me iba a cobrar un poco más, pero yo le dije que no se preocupara. Obvio que la señora sabía mejor que yo como es la cosa en la costa. ( y tenía toda la razón).

Dirección: Calle 30 de la media luna, #10-58. Getsemaní, Cartagena, Bolívar. Colombia

Cerca de la Ciudad Amurallada, en pleno barrio de Getsemaní.

Río de Janeiro: Misti

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Aunque mi ida a Brasil no incluía quedarme en hostal, era lo más práctico considerando que se sumaba la Feña, con quién viajábamos al #100gurias100medo. Así que durante 4 o 5 días, me quedé en sus instalaciones, en el Misti más cercano a Copacabana ( tienen 5 en Río).

Buscamos uno que estuviera en promoción. Aunque no respetaron eso (buuu), fue bastante cómodo estar cerca de Ipanema y Copacabana, ir a muchos lugares caminando o en metro ( que lo teníamos al frente). Duchas lo suficientemente limpias, un bar, una cocina y un desayuno que aunque no estaba incluído, consideraba una buena dosis de comida (incluyendo huevos, frutas, jugo natural) que permitía despreocuparse del tema hasta el almuerzo.

Dirección: Rua Tonelero, 197 – Copacabana, Rio de Janeiro – RJ,  Brasil

Cerca de: Playa de Copacabana, frente al metro Siqueira Campos ( ojo, que Google Maps no te muestra esta estación de metro)

Valparaíso : Maki Hostels

Un amiga ( la misma que apareció envuelta en una bolsa de basura en portada de LUN para el terremoto de Nepal)me llamó, pues está colaborando con un hostal de Valparaíso pronto a abrirse. A su vez, estoy colaborando con ellos en algunas cosas 🙂

En pleno Cerro Alegre, a un par de cuadras de la Plaza Aníbal Pinto,en este caserón de varios pisos aloja, estará el Maki Hostel, hostal (o hostel, como dice su dueño) que espera ser pionero en varios temas: ofrecer a los viajeros voluntariados conectados con la comunidad, espacios “box” donde puedes tener mayor privacidad que en un hostal convencional; espacios mayores en sus camas que permiten que por ejemplo, una persona alta se pueda sentar sin quedar sin cabeza y en lo pronto, una agenda cultural en sus instalaciones.

Habrá una pre apertura el finde del 31 de octubre ( al día siguiente de mi cumple, jojojo) y muy pronto, la idea es abrir de par en par este verano. Andan a la búsqueda de voluntarios y trabajadores. Si estás interesad@, puedes escribir directamente a ch@makihostels.com.

También es importante mencionar que nos prometieron un descuento especial para las miembros de la (Comunidad) Viajar Sola, así que pronto hablaré de eso.

Dirección: Urriola 414- Cerro Alegre-Valparaíso

Cerca de: Plaza Sotomayor, Santander, Reloj, Ascensor Concepción.

*Si te gustó este artículo ¡Recomiéndalo! Si crees que puedes escribir acerca de lugares que te parecieron seguros/cómodos/buena onda para #viajarsola ¡Hazlo saber!*

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Aprender, Idiomas

Como aprender inglés

No fue hasta octubre del año pasado, en Medellín, que por primera vez tuve la pulsión de aprender inglés.

Conocí en la cocina del hostal (la verdad no me acuerdo, pero es lo más probable), a un gringo: Ezra. Me pareció simpátiquísimo. Me habló con tanto amor de sus amigos, de sus hermanos, que intenté seguir conversando. Pero cuando quise hablar algo más que ” What are you doing? Where you from? ” , no pude. Osea, pude: los intentos entre poquitos de español que sabía él y lo que intentaba hablar yo y mucha buena voluntad.  O a ratos con un traductor on line o de otro chico que andaba por ahí esos días. Pero seguía siendo muy difícil, de manera muy atropellada, muy cansadora, muy frustrante.

La historia podría haber quedado en eso: alguien más con quién no hablé porque no sabías su idioma y chao.  O la gente con la que tienes buena onda, pero sigues el viaje y además de agregarte a Facebook o Instagram, un par de me gusta por aquí y por allá, nada más. Quería saber qué pensaba esa persona sobre algunos temas que en mi cabeza son urgentes a la hora de conocer cualquier persona por estos días:  los viajes,las motivaciones, las organizaciones sociales y las causas sociales, el feminismo, la música o sobre mi recurrente pregunta “¿Qué es lo que te hace más feliz hacer en la vida? ¿Pero lo que más-MÁS?” y NO PUDE. No pude tanto, fue muy somero, muy escueto. Era difícil encontrar las palabras, pese a hacer mi mejor esfuerzo.

Pero durante una semana, hicimos el intento de conversar.

Nos despedimos con la idea de seguir en contacto, de perfeccionar cada uno el idioma del otro, de hacernos bullyng, hablar de comida y hemos formado una amistad de unos 9 meses y contando.

Es así como me obsesioné ( uy, qué novedad) con aprender inglés.  Un poco a partir de querer conversar con Ez, pero también pensar que hay un montón de personas interesantes que me las estoy perdiendo por no saber un idioma.

Pero también porque como siempre,  es mi lema “Me gusta escribir y todo lo demás es una excusa barata”. Y que si pienso, lo que más me gusta es escribir-comunicarme-conversar y hay un montón de gente que no me está leyendo-no estoy conversando-que me estoy perdiendo porque no estoy escribiendo ni hablando en inglés. Y que tal vez si escribo en otro idioma, mis ideas serán ordenadas de manera diferente o saldrán ideas nuevas. Que también quiero algún día no tan lejano seguir viajando y en un par de años (?) cruzar el charco. Que quiero trabajar en inglés. Que me inspira mucho Agota Kristof, escritora húngara que su primer libro fue en otro idioma y fue así que consiguió consagrarse.

Y sí, de siempre he tenido bastantes argumentos razonables para aprender inglés, pero esta vez fue que me tocó y eso estoy 🙂

Como partí

De entonces, han sido algo así como 9 meses y no todo el tiempo me dió el impulso por aprender. Han sido por épocas. Y mis mejores maneras ( o las que me han ido resultando) han sido estas:

  1. Primer impulso: Ya sin tanta promesa como cuando fui a Canadá, en mi subsiguiente parada, Rincón del Mar (Colombia) compré, en la única tienda grande que hay en varios kilómetros a la redonda, un cuaderno, 2 lápices de distinto color. Bajé un par de aplicaciones y me puse a leer y traducir 100 años de soledad y revistas, frente al mar caribe. Ayer de hecho veía este cuaderno y me reía de este primer esfuerzo.
  2. Segundo esfuerzo: Estaba una semana o dos, full apps, escuchando canciones en inglés, viendo series con subtítulos. Y luego pasaba un tiempo, me aburría y dejaba hasta ahí. Estuve de voluntaria en un hostal y 3 semanas full inglés todo el tiempo, después estaba en otro hostal más hispanoparlante y listo, nunca más hablaba inglés. Alguien me caía bien y le hablaba entusiasmada, se iba esa persona y chao. Intenté mezclar un taller de poesía de  Mauricio Redolés con escribir en inglés (también inspirada en su obra donde recuerda su paso por el exilio en Inglaterra y en un par de proyectos que hablamos) y en realidad, no me gustó el resultado de lo escrito, lo que quedó en limpio fueron sólo los textos en español.
  3. Me dieron ganas de seguir aprendiendo idiomas: Entre idas y vueltas anduve en Brasil y ahí dejé el inglés por retomar el portugués, aunque descubrí algo: tratar de mezclar ambos idiomas, me resultaba cómodo para ir aprendiendo de ambos sin pasar por el español.  Sin una idea totalmente clara de qué hacer, me embarqué en una nueva locura: tomar un curso de inglés.
  4. Tomar un curso de inglés: Busqué en todos los cursos que habían en el mercado y finalmente me decidí por uno en un instituto nuevo-antiguo ( Viene de otro instituto que se separaron los dueños). Me decidí por lo barato y porque queda a 30 minutos de donde estoy viviendo.Ese curso, que es bastante de conversación, me permite tener un método, frecuencia y metodicidad ( cosa que es lo que más me falta en la vida) que por más que pensé que era así no más, me ha ayudado mucho a re-aprender desde la base. Mucho. Lo recomiendo, pero por interno ( ni ahí con la publicidad gratis ahahah)
  5. Escuchar inglés: Una hora al día escucho la hueá que sea en inglés. Últimamente he estado pegada con las charlas Ted, conocidas por en pocos minutos hablar de distintos temas. Hay tanto traducidas como una aplicación para el celular. También tengo un playlist de canciones oreja que toda la vida he tarareado mal, traducidas al inglés y español. Mi idea hipotética es aprendérmelas.
  6. Armar 2 chats de practicar inglés: Aunque tiene distintas frecuencias, la idea de juntar en un whatsapp a gente de distintos lados y con distintas frecuencias ha sido un buen experimento. Desde uno muy activo hablando de temas como feminismo, a otro un poco más lento y más chistoso, donde se habla desde música, hasta bicicletas, pasando por actualidad nacional. Eso me ha permitido, que ayudándome por el contexto del día, adquirir vocabulario o el ejercicio de querer decir algo en inglés. Próximamente, la idea es llevarlo a un contexto en vivo, para hacer un club de conversación en inglés.
  7. Ver muchos vídeos de Amigos Ingleses: Debe ser la mejor recomendación que me han hecho al respecto. Una española y un inglés que hacer unos vídeos de cerca de 10 minutos, muy muy entretenidos y muy acertados en lo que uno quiere aprender cundo estás tomando un curso o quieres hablar con extranjeros. Dan ganas de seguir viendo y de pasada aprender.
  8. Aprovechar todas pero todas las veces que pueda hablar en inglés: Con mis amigos de otras partes, enviar audios, chatear con amigos que manejan bien el idioma o son angloparlantes nativos y básicamente también,  gringo que se me cruza en la calle que está perdido, Tinder (?), Couchsurfing, etc. y en realidad cualquier persona con la que pueda hablar en cualquier instancia y practicar mi fluidez.

Estas han sido mis maneras de aprender inglés hasta hoy. Si a ustedes les resulta, genial ¿Tienes otra manera? ¿Quieres recomendarme otra?

Ah: Y gracias Ez por el impulso, las peladas de cable y la intención de ayudarme a mejorar y corregir :* :* :*